Enfoques Psicología y Coaching en España Margarita Durá

Enfoques Psicología y Coaching en España

Las diversas aproximaciones que los profesionales iban realizando al coaching configuraban su cuerpo teórico y su práctica, dependiendo del punto desde donde se trabajaba la necesidad de los clientes (competitividad creciente y necesidad de eficiencias, cultura evolucionando hacia planteamientos de humanismo, bienestar individual y colectivo, etc. etc.).

Así, la segunda parte del s. XX, y especialmente el tercio final, se caracterizó por la confluencia en torno al coaching de varios tipos profesionales: psicólogos del trabajo, sociales, clínicos y deportivos (incluidos los entrenadores), consultores de empresa, evolución de los gestores de RRHH en las organizaciones. Todos ellos fueron ocupando un espacio en la implantación del coaching como práctica profesional en las organizaciones y las personas.

Dicho brevemente: las personas, los líderes y managers, encontraron (y encuentran) en el coaching recursos, métodos o prácticas que daban solución a sus necesidades, y les aportan experiencias, modelos de intervención, etc. que resultaban eficaces en el logro de objetivos. Obviamente, desde la psicología se han realizado grandes aportaciones, como se verá más adelante.

 

Enfoques no psicológicos

Es pertinente volver a traer las figuras de Sócrates, Platón y Aristóteles. La mayéutica del primero (diálogo entre maestro y alumno), “Los diálogos” del segundo (importancia del saber preguntar) y la “Ética a Nicómaco” del tercero (necesidad de hábitos para lograr la virtud) y su consideración sobre “deber ser”(potencia y acto), sientan bases sobre la cuáles los filósofos y científicos volverán una y otra vez para soportar teorías y métodos.

No es este el momento de detenernos en profundidad sobre muchos autores, pero no se puede dejar de citar a varios autores. F. Nietzche, que no se reconocía como filósofo, sino como psicólogo. Su pensamiento pone en el centro al hombre, y basándose en el análisis de las actitudes morales (positivas y negativas) hacia la vida construye una cosmovisión que influyó poderosamente en el pensamiento del siglo XX, en autores tales como Martin Heidegger, Michel Foucault, Jacques Derrida y, en general en los filósofos existencialistas, críticos, fenomenológicos, postestructuralistas y postmodernos, en la sociología de Max Weber y en la psicología de P. Watzlawik. Su canto a la libertad y la consciencia como aspectos esenciales del ser humano, junto a la visión de M. Heidegger del hombre como ser incompleto y en desarrollo, cuya característica esencial es hacerse cargo de sí mismo; así como la consideración de que el ser humano habita en el lenguaje. Los autores anteriores y los trabajos sobre el lenguaje de Wingestein, Searle, Chomsky, etc. en los que queda patente la capacidad generativa del mismo, serán la base de una determinada orientación del coaching actual: el coaching ontológico.

Hay otros influjos “no psicológicos” en algunas teorías o enfoques, provenientes de diversas disciplinas. Así, desde la gestión empresarial y la consultoría se recogen criterios, métodos y prácticas, como las que pueden encontrarse en K. Blanchard, P. Drucker, P. Senge, S.R. Covey, por citar algunos; desde la práctica deportiva de competición se ve el influjo de éstas metodologías en la práctica del coaching en la empresa.

Se pueden concretar, como más destacados, tres enfoques no psicológicos: el coaching ontológico o corriente “Sudamericana”, más la Norteamericana y la Europea.

En todas ellas se hace difícil ignorar el influjo de las teorías y descubrimientos de la psicología en sus consideraciones, incluso metodologías. Sin embargo, el énfasis que se aprecia en el diseño de las conversaciones y de los planes de acción, hace que se atengan más a otras influencias (deportes de élite, liderazgo y management, etc.) que de los surgidos de las diversas corrientes psicológicas.

La veremos con más detalle más adelante.

 

Enfoques psicológicos

Las aportaciones más relevantes de la psicología a lo largo del siglo XX en las intervenciones de coaching.

Tras la lectura de las fuentes que se citan a continuación, el lector que explore la literatura de coaching podrá identificar conceptos, prácticas, etc. cuya identidad permite un mejor uso de las mismas. Esto es relevante desde el punto de vista de desempeño profesional como coaches: el conocimiento de la pertinencia o no de la utilización de un determinado recurso o técnica en un momento determinado del proceso de coaching. Sólo un conocimiento (teórico y

práctico) de las estrategias de intervención permite el éxito de las mismas.

Cognitivo conductual Psicología positiva Aprendizaje, cambio y desarrollo Modelos mentales, creencias, distorsiones cognitivas Comunicación Inteligencia emocional, competencias Neurociencia Psicodinámica Psicología sistémica, psicodrama
Albert Ellis 

Aaron Beck

Stephen Palmer

Anthony Grant

Michael Cavanagh

Michael Neenan

David Lane

 

Abraham Maslow 

Carl Rogers

Mihaly Csikzentmihalyi

Martin Selligman

Cris Bolivar

Ken Wilber

Alez Linley

Robert B. Diener

Suzy Green

Albert Bandura 

Robert Rosenthal

David Kolb

Chrys Argyris

Kenneth Craik 

Grergory Bateson

Paul Wltzlawick

Leon Festinger

Maturana y Varela

Gregory Bateson 

Paul Waltzlawick

John Grinder

Giorgio Nardone

Joan Quintana

Salovey y Mayer 

Daniel Goleman

David Celland

Richard Boyatzis

Roger Sperry 

Joseph Ledoux

Paul ekman

Richard Davidson

Freud 

Tavistock

Virginia Satir 

J.L. Moreno

Bert Helinger

Tavistock

Paul Waltzlawick

 

Obsérvese que en la tabla anterior se encuentran incluidas las siguientes orientaciones psicológicas (Fuente: Guía para la buena práctica en Coaching, en el marco de la Coaching Psichology. Colegi Oficial de Psicòlegs de Catalunya):

✔ Cognitivo-conductual

✔ Psicodinámica

✔ Sistémica y psicodrama

✔ Estratégica

✔ Positiva

✔ Programación Neurolingüística

✔ Transpersonal

✔ Humanista: Orientación centrada en la persona, Análisis Transaccional, Gestáltica

✔ Psicoterapia Breve

✔ Inteligencia emocional

Se describen a continuación con cierto detalle, aunque el estudioso puede encontrar en diversas fuentes abundante literatura profesional con que la que profundizar. Aquí se enumeran sólo las ideas centrales de sus planteamientos.

 

Cognitivo-conductual (Aaron Beck y Albert Ellis)

La conducta y le emoción son las resultantes de las creencias y pensamientos que se tienen sobre los hechos. Si las creencias y pensamientos son negativos se producen ansiedades y trastornos. La intervención adecuada será la de cuestionar las ideas perturbadoras, utilizando la razón para conseguir una estabilidad emocional y de conducta (Ellis).

Para Beck, hay que trabajar sobre tres tipos de creencias y pensamientos: los automáticos negativos, las creencias intermedias y las nucleares (éstas son las que originan distorsiones del pensamiento o errores cognitivos, que sobre los que hay que trabajar para restaurar el equilibrio).

 

Psicodinámica (Freud y Tavistock)

Las aportaciones más relevantes de Freud, desde el punto de vista del coaching (que han de ser tenidas en cuenta por el coach, para poder entender lo que ocurre en alguna ocasión), son:

✔ La idea del inconsciente como recipiente de algunas experiencias, para protegernos de la ansiedad y del sufrimiento.

En coaching no se trabaja para hacer lucir lo inconsciente, pero sí es necesario saber que el comportamiento es el resultado de la interacción de fuerzas internas en conflicto, especialmente en los roles donde se compromete la autoridad, sistemas de trabajo y procesos.

✔ Mecanismos de defensa: adaptativos (sublimación, sustitución, identificación), negación de la realidad (negación, represión, aislamiento), deformación de la realidad (racionalización y proyección), comportamientos equívocos (reactivos, desplazamiento y regresión).

✔ Transferencia (del cliente al terapeuta)

✔ Contratransferencia (del terapeuta al cliente).

Para los coaches que trabajan en la línea de Tavistock (Wilfred Bion, entre otros, seguidor de Freud y M. Klein), lo importante en las organizaciones es lo que está “por debajo de la superficie” y los vínculos entre las diferentes partes de un sistema. De ahí que esta orientación pueda ser considerada dentro del grupo de la psicología sistémica. Lo importante en esta concepción son las relaciones que se establecen entre las personas de una organización, por lo que lo importante son las relaciones humanas.

 

Orientación sistémica (Kurt Lewin y otros, Paul Watzlawick, Bert Hellinger, J.L. Moreno y otros)

Los tres autores citados y sus seguidores pueden ser considerados de sistémicos, pero difieren en sus metodologías de aplicación e intervención.

El elemento clave de estas orientaciones es que los humanos vivimos en sistemas (empresa, familia, etc.) que se inscriben en la sociedad, forman parte de ella y tienen impactos cruzados que les afectan.

Kurt Lewin y otros (Blake & Mouton, Peter Senge, etc.) centraron sus investigaciones en el denominado Desarrollo Organizacional (DO). Se trabaja sobre la planificación estratégica, cultura de la empresa, la mejora de los procesos y la calidad, el aprendizaje organizacional, el desarrollo personal y de equipos, etc. en los que el coaching (individual y de equipos) es una parte importante del método de trabajo. El coaching toma de ellos los criterios de actuación propios de cada uno.

Paul Watzlawick (Palo Alto), aborda la consideración de la persona desde los aspectos de su comunicación y creencias, dentro del sistema en el que habita. Por ello puede incluirse en esos tres grupos. Es constructivista (la realidad es una construcción “inventada” por quién la observa y se opera a través de esa representación): “Preferimos calificar de falsos o irreales los hechos innegables que contradicen nuestra explicación, antes que acomodar nuestra explicación a los hechos”. Desde el punto de vista de la comunicación dentro del sistema, Watzlawick establece cuatro axiomas: 1)No es posible no comunicar; 2) La comunicación consta de: contenido, ambiente y relación entre los comunicantes; 3) La relación, a su vez, depende de la secuencia de los actos comunicativos y 4) La comunicación puede ser simétrica o complementaria. Estable, como principio, que el cambio de una parte del sistema produce una modificación en las demás, dando lugar a otro sistema. El psicólogo (o el coach) es activo y no pasivo (brinda alternativas, señala emociones, valores y obstáculos), fijándose más en las fortalezas que en las debilidades.

Bert Hellinger, basa su intervención, individual o de grupo, para la solución de problemas o conflictos, sustentándose en la teoría de la constelaciones, basándose en la clarificación entre lo que el cliente supone y la realidad, consciente-inconsciente (con lo que se realiza una arriesgada trasposición entre una instancia y otra, no siempre suficientemente fundada).

Dispone de leyes, que deben ser respetadas, para que los sistemas funcionen adecuadamente. La intervención del experto consiste en acompañar a la persona (aplicación individual) o a los miembros del grupo (aplicación colectiva) en el descubrimiento de lo que es más adecuado para ellos; utiliza interpretaciones, a veces temerarias (cuando no poco rigurosas) y con criterios y estrategias psicodinámicas, sobre “la realidad inconsciente”.

Los psicodramatistas participan de la concepción sistémica, pero operan más desde los principios de la psicología humanista que desde la psicodinámica.

 

Estratégica (Terapia Breve Estratégica –TBE- de Giorgio Nardone)

Este modelo tiene su origen en Palo Alto (Watzlawick, Fisch y Weakland) y en el modelo enfocado a soluciones, de Shazar (a diferencia de las terapias enfocadas en los problemas). Se basa en la consideración, entre otras, de que los problemas psicológicos lo son como resultado de la manera de percibir y de reaccionar inadecuadamente a la realidad.

Por ello, muy en síntesis, la intervención consistirá en: bloquear o cambiar las soluciones utilizadas anteriormente, aclarar no el por qué del problema, sino el cómo se mantiene. Y aclarada la “lógica” del problema se elige la estrategia correctiva adecuada: bien prescripciones de acción realizadas por el terapeuta, bien mantener un diálogo estratégico, consistente en: 1.Preguntas estratégicas; 2. Paráfrasis de reestructuración; 3. Evocar sensaciones (con metáforas,

aforismos, relatos, etc.); 4. Resúmenes para redefinir y 5. Prescribir conjuntamente un plan de acción.

 

Psicología Positiva

La Psicología Positiva apuesta por el desarrollo de las personas (potenciar sus fortalezas) para alcanzar mejor calidad de vida y bienestar, y no por la reparación de lo que no funciona.

La psicología positiva se dio a conocer en el ámbito científico gracias a la publicación que Seligman y Csíkszentmihályi hicieron en la American Journal of Psychology (2000) mediante un monográfico con la colaboración de diferentes profesionales.

El artículo introductorio comienza diciendo “una ciencia de la experiencia subjetiva positiva, de los rasgos individuales positivos y de las instituciones positivas para mejorar la calidad de vida y prevenir las patologías que surgen cuando la vida es estéril y sin sentido”.

Hasta entonces la psicología había centrado la mayoría de sus esfuerzos de investigación al estudio y tratamiento del malestar psicológico. Tras la propuesta de estos autores se produjo una auténtica revolución en las universidades de todo el mundo, cuyos investigadores empezaron a interesarse por evaluar y medir aquello que aportaba sentido a la vida del ser humano, lo que le provocaba emociones positivas, lo que le hacía sentir que la vida merecía la pena ser vivida y lo que nos hacía únicos, las fortalezas.

Una definición de las muchas que ya se han aportado de la psicología positiva, que para mí tiene un valor fundamental, es la de “estudio científico del funcionamiento humano óptimo” (Ken Sheldon, Barbara Frederickson, Kevin Rathunde, M. Csikszentmihalyi, y Jon Haidt; 1999). Esta definición nos ilustra sobre los dos focos principales de la psicología positiva.

El primero consiste en que la teoría y la práctica se desarrollen desde el estudio científico, desde la comprobación empírica. No se trata, por tanto, de meras opiniones o aprendizajes tras la experiencia de diferentes psicólogos, sino que los modelos deben ser contrastados y medidos, para su validación y posterior utilización.

El segundo pone el foco en el cambio de objeto de estudio, que pasa del malestar al crecimiento de las personas. Programación Neurolingüística

La PNL es un modelo general de aprendizaje, terapia y cambio que acuñaron Richard Bandler y John Grinder, con motivo de sus investigaciones sobre los patrones de comunicación deducidos de las intervenciones de tres terapeutas de éxito (Perls, Satir y Erickson). Su objetivo era establecer el modelo que pudiera replicar sus conductas.

Inicialmente se basaron en el análisis de las intervenciones de los psicoterapeutas citados, en la Gramática Transformacional de Chomsky, la Semántica General de Korzybski y e Análisis Sistémico de Gregory Bateson.

Se trata de un modelo de cómo funciona la mente humana, cómo procesa la información y cómo representa la realidad a sí mismo.

No es una teoría, sino un conjunto de procedimientos útiles aplicables para el desarrollo personal, aumentar la creatividad, mejorar la comunicación y el desempeño, etc. etc.

 

Psicología humanista

Al movimiento humanístico-existencial se le denominó la tercera fuerza de la psicología, en contraposición a los conductistas y a los psicoanalistas.

Características comunes a los enfoques agrupados en este movimiento humanístico-existencial se le denominó la tercera fuerza de la psicología:

✔ El ser humano es superior a la suma de sus partes. Debe ser concebido globalmente: sentimiento, pensamiento y acción forman un todo integrado.

✔ La conducta humana es intencional. La búsqueda de sentido y las motivaciones axiológicas (libertad, dignidad) y no sólo las materiales, son aspectos fundamentales del ser humano.

✔ La existencia humana se realiza en un contexto interpersonal.

✔ El hombre es autónomo, es decir, tiene la capacidad y la responsabilidad de tomar decisiones que dirijan su propio desarrollo. Este principio es complementario con el anterior: sólo un individuo autónomo puede asumir su responsabilidad interpersonal.

✔ El hombre tiende a la autorrealización. Ésta es la tendencia inherente del organismo hacia el crecimiento y la diferenciación.

✔ El ser humano está presente a sí mismo en términos de una experiencia interior. Esta vivencia inmediata y el significado que le da la persona son elementos fundamentales en la comprensión del ser humano.

Algunos de los autores más representativos dentro del movimiento humanístico-existencial son: May, Rogers, Maslow,Laing, Perls, Berne, Lowen y Moreno.

 

Psicología Gestáltica

La figura de referencia fue Fritz Perls.

Lo característico de su método es trabajar para que el cliente descubra (darse cuenta) el aquí y el ahora (vs. el pasado), preguntándose por el “cómo” y no por el “por qué”. O sea lograr vivir el aquí y el ahora, dándose cuenta de cómo lo hace: tomar conciencia de la polaridad rechazada e integrarla como suya; lo contrario desequilibra. Ello permite al cliente incrementar su nivel de conciencia y responsabilidad en sus pensamientos, acciones, etc. El trabajo psicoterapéutico consiste en la eliminación de los bloqueos que aparecen para evitar la toma de conciencia.

 

Análisis Transaccional

Eric Berne, su representante genuino, ofrece una teoría de la estructura de la personalidad y de las relaciones en la que lo más importante, a juicio de muchos, es precisamente esto último: cómo configura la persona los mandatos recibidos (guion de vida; creencias en otros modelos) y cómo se relaciona con otros (los estado del Yo, los juegos psicológico y las transacciones).

El psicólogo-coach experto en este modelo puede apreciar desde dónde habla el coachee, qué barreras o qué posibilidades tiene con arreglo a su guión de vida y cómo tiene establecido el modelo de relaciones con las diversas figuras de autoridad, que le faciliten o dificulten el logro de sus objetivos.

 

Orientación centrada en la persona

Carl Rogers (catedrático de Psicología y Psiquiatría de la Universidad de Wisconsin) acuñó esa denominación. Para él lo importante no era el método, ni el experto, sino el cliente. Su método, que aplicó inicialmente con paciente psicóticos lo extendió más adelante al campo de las relaciones grupales (empresa, política o iglesia), de la enseñanza y de la resolución de conflictos, por lo que su contribución a las profesiones sociales, y desde luego al coaching posteriormente, ha sido de gran importancia, hasta el punto de que prácticamente todos utilizan elementos de sus prácticas.

Se puede sintetizar el pensamiento de Rogers en estos tres aspectos.

 

1. Parte de dos premisas básicas:

Confianza radical en la persona del cliente (tendencia a la actualización).

Rechazo al papel directivo del terapeuta.

2. Tres actitudes del terapeuta:

Empatía. Es captar el mundo del otro “como si fuera el propio, pero sin perder nunca ese “como si””. Mirar desde su propia perspectiva: Es captar el marco de referencia del otro. Sentimientos, creencias, experiencias, expectativas, valores, cultura, y todo lo que matiza el hecho que la persona narra

Permite reflejar al paciente su mundo subjetivo. El cliente identifica en el “espejo” aspectos de su experiencia que antes no podía ver.

Aceptación positiva incondicional. La aceptación como actitud implica: ausencia de juicios valorativos y neutralidad.

En relación con la persona, positiva significa: cercanía y amor. Incondicional: Aceptar cualquier aspecto de la experiencia del cliente. Aceptar no significa aprobar. Proporciona libertad para ser y escoger. Transmite sentimiento de seguridad. Permite identificar y aceptar los aspectos negados.

✔ Autenticidad, transparencia y congruencia.

La autenticidad significa estar con “el otro” sin máscaras ni roles, de igual a igual.

Ser auténtico implica, a su vez, ser congruente y transparente.

 

3. Y dos cualidades en el terapeuta:

Madurez emocional Que se manifiesta en la capacidad del terapeuta de comprometerse en una relación íntima y significativa con su cliente sin perder su identidad, siendo en todo momento capaz de separar sus propios sentimientos de los del cliente.

Comprensión de sí mismo. Si el terapeuta no conoce los factores dominantes que determinan sus inclinaciones, prejuicios,temores y deseos, le va a ser difícil de hacerse una representación realista de las cosas que le cuenta el cliente.

 

Psicología transpersonal: Maslow, Wilber A Maslow se le tiene como el creador de la denominada Psicología Humanista, que puso en el centro de la atención a la persona en contraposición a otros movimientos de su época. Además cambió el foco de la psicología hacia la salud, en lugar de hacia la patología, con lo que puede decirse que fue el precursor de la “psicología positiva”. También se le considera un exponente de la conocida como “psicología transpersonal (PT)”; en esta teoría se considera que existen diversos “niveles de conciencia”, con diferentes leyes. Atiende de manera singular la dimensión espiritual del ser humano, más allá de la concepción mecanicista de la existencia. La PT se esfuerza por integrar los elementos de la psicología tradicional y sus soluciones terapéuticas con otras técnicas (relajación, meditación, etc.) y concepciones filosóficas de otras culturas que confluyen en la idea de desarrollo del ser humano. Entre nosotros. En la actualidad Ken Wilber es considerado como el máximo exponente de esta línea de pensamiento,“la mejor integración de las psicologías oriental y occidental”.

 

Otras aportaciones de la Psicología al coaching

Se indican autores y se enuncian sus aportaciones en el terreno de la conducta individual, de grupo y en las organizaciones.

 

Psicología del aprendizaje, cambio y desarrollo

✔ Albert Bandura. Aportaciones a la ps. del aprendizaje social: aprendizaje por modelado. Concepto de “determinismos recíproco”: el mundo y el comportamiento de una persona se causan mutuamente. Concepto de autoeficacia; la creencia que tiene una persona sobre su capacidad y control para actuar con eficacia.

✔ Rosenthal (Harvard). Efecto Pigmalión: influencia positiva del maestro o tutor sobre el tutelado.

✔ Chrys Argiris. Aprendizaje de segundo nivel (o de doble bucle), que pone a prueba percepciones, valores y creencias.

Escalera de inferencias: o nuestra conversación interior para encontrar el sentido. Columna izquierda: ejercitar lo pensado y sentido, pero no dicho.

✔ David Kolb. Ciclo de aprendizaje a través de la experiencia.

 

Modelos mentales, creencias, distorsiones cognitivas

✔ Kenneth Craik. Aportó la noción de “modelo mental”, o filtro mental.

✔ Gregory Bateson. En una línea paralela su aportación a la psicología, desde la biología, fue la divulgación de la noción de que “el mapa no es el territorio” (Korzybski).

✔ Paul Watzlawick. Constructivismo: La realidad existe en el observador.

✔ Albert Ellis. Aporta la técnica de la “reestructuración cognitiva” para identificar y modificar las distorsiones cognitivas y las creencias irracionales.

✔ León Festinger. Aporta sus investigaciones sobre la “disonancia cognitiva”: Su reflejo en las conductas.

✔ Aaron Beck.

✔ Maturana y Varela. Aportan, desde la biología el concepto de autopoiesis: “condición de existencia de los seres vivos en la continua producción de sí mismos”.

Comunicación

✔ Bandler y Grinder (PNL). Ver en otro apartado de este capítulo.

✔ Gregory Bateson. Feed-back. Coherencia entre lenguaje verbal y no verbal, y comunicación paradójica.

✔ Paul Watzlawick. Ver en otro apartado. Comunicación: componente racional y emocional.

 

Inteligencia emocional, competencias y neurociencia

✔ Daniel Goleman divulgó el concepto de inteligencia emocional (y superó el expresado por los psicólogos Salovey y Mayer) entendiendo por tal como la “capacidad de motivarnos a nosotros mismos, de perseverar en el empeño a pesar de las posibles frustraciones, de controlar lo impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular nuestros propios estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera con nuestras facultades racionales, y, por último -pero no por ello menos importante-, a capacidad de empatizar y confiar en los demás”. Esta noción y práctica será clave para los modelos de coaching.

✔ Richard Boyatzis, colaboró con Goleman y trabajó sobre las competencias emocionales, siguiente el modelo de competencias del profesor y director de tesis de éste, David McClelland.

✔ Un breve señalamiento para la neurociencia. El ser humano tiene cuatro dominios en los que habita y todos se encuentran interrelacionados: cuerpo, emociones, lenguaje-inteligencia y espiritualidad. El cuerpo es el dominio de la neuro-psicología: cada día nos encontramos con descubrimientos que los científicos encuentran en el fascinante terreno de la investigación y su correlato de la aplicación práctica. Nombres de colegas como Roger Sperry (Psicólogo, Nobel de Medicina 1981), Joseph Ledoux, Paul Ekman, Richard Davidson, y tantos otros, trabajan en esta línea científica aportando con rigor y prestigio a nuestra profesión de psicólogo.

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