Psicóloga Psicoterapeuta Coach En proceso continuo de aprendizaje y desarrollo

He trabajado y desarrollado un trabajo experiencial durante 5 años.

El Eneagrama proviene de la tradición espiritual de las órdenes sufis Sarmouni y Naqshbandi, como un medio para el desarrollo de la realidad esencial de cada persona. Fue introducido en occidente por Gurdjieff, y posteriormente por Ichazo, de quien lo recibió Claudio Naranjo. Claudio lo adaptó al diagnóstico del carácter y a la psicoterapia. Sin embargo su trascendencia va más allá de la pura psicoterapia clínica, aun siendo ésta muy importante, puesto que, además, encierra una llave maestra del desarrollo espiritual individual, para quien quiera y sepa utilizarla.

El Eneagrama es un símbolo, un mapa, constituido por nueve (ennea) puntos (grammos) equidistantemente repartidos sobre un círculo, conectados entre sí por líneas de energía internas y externas, siendo la comprensión de estas imprescindible, tanto para su recto conocimiento como para su utilización. En el Eneagrama psicológico, cada punto representa un específico perfil de carácter.

El Eneagrama tiene como base la comprensión y el desarrollo de tres Leyes universales:

» La Ley del Uno, o de la Unidad esencial, representada por el círculo.

» La Ley del Tres, o de la Creación, representada por el triángulo interior.

» La Ley del Siete, o de las Manifestaciones, representada por la figura de seis puntos que corta al triángulo interior.

ENEAGRAMA PSICOLÓGICO
PRIMER NIVEL – Eneagrama de las pasiones y de las fijaciones.

Cada persona estructura su carácter alrededor de un Rasgo Principal, que está determinado por una fijación a nivel cognitivo y por una pasión a nivel emocional. Alrededor de este Rasgo Principal surgen y se aglutinan otros rasgos secundarios, que dan las características propias de cada individualidad; ambos, el Rasgo Principal y los rasgos secundarios, dependen de la historia particular de cada persona.

Las Pasiones constituyen un deseo patológico, una energía deficitaria, que nos impulsa compulsivamente a buscar apasionadamente aquello que perdimos, pero en una dirección equivocada: buscamos nuestra satisfacción en el mundo externo, en lugar de buscarla donde la perdimos, en nuestra intimidad interior y a lo largo de la historia de nuestras vidas. Hay nueve pasiones, nueve deseos deficitarios y equívocos.

Las Fijaciones pueden ser consideradas como una racionalización, un pensamiento monolítico, unidireccional y compulsivo, de la pasión que le corresponde: “mi manera de ver el mundo y de vivirlo es la mejor, incluso la única correcta”. Hay, así mismo, nueve fijaciones, nueve “ideas locas”.

Para trabajar sobre las pasiones y las fijaciones, hacemos una descripción de cada Eneatipo, de su pasión, de su fijación, y de los rasgos característicos que cada uno de los nueve Eneatipos implica; así como de su manera de relacionarse consigo mismo y con los demás. De este modo cada participante dispondrá de un patrón de conducta emocional y cognitivo en el que podrá identificarse a sí mismo. Proponemos también ejercicios de atención, de autoobservación y de confrontación asociados a un trabajo corporal y de respiración.

Para poder apreciar lo mejor posible las similitudes y diferencias, parte del trabajo se realiza en el grupo grande y parte en grupos pequeños, de acuerdo a las identificaciones con cada uno de los nueve Eneatipos en que cada participante se vaya reconociendo.

SEGUNDO NIVEL – Eneagrama de los instintos

TERCER NIVEL – Eneagrama de los Atributos: Virtudes e Ideas Objetivas

Así como cada punto del Eneagrama se corresponde con una Pasión, una Fijación, un instinto dominante y un mecanismo de defensa que dan lugar a nuestro ego o carácter, del mismo modo cada punto se corresponde con una Virtud y una Idea Objetiva que son la Esencia de nuestro Ser, es decir, aquellos Atributos con los que venimos al mundo pero que quedan ocultos por el carácter.

Las Virtudes son la expresión del Centro Emocional Superior, así como las Ideas lo son del Centro Intelectual Superior, pero la negatividad de los centros inferiores, como consecuencia de la programación caracterológica a lo largo de nuestro desarrollo infantil, corta la comunicación con los superiores, es decir, con los Atributos, los cuales permanecen en nosotros pero ocultos a la consciencia por la rigidez de la estructura del ego. Pasan de ser la fuerza activa que fueron en su origen a ser la fuerza pasiva en nuestra vida adulta, mientras que el carácter, al que le correspondería ser fuerza pasiva, se convierte en fuerza activa y toma el mando de nuestras vidas. Esta disposición implica el Olvido de Si, el olvido del Atributo con el que nacimos, de la Esencia que es nuestro YO REAL.

A partir de aquí nos dedicamos a la búsqueda “apasionada” del Atributo, pero condicionados y cegados por la negatividad del carácter, y desde una motivación carencial por la pérdida del contacto con nuestra propia Esencia, lo buscamos donde no lo hemos perdido: en vez de buscarlo en nuestro propio interior, lo buscamos en las cosas del mundo exterior.

Así pues, hay nueve Virtudes y nueve Ideas que quedan veladas por cada uno de los nueve caracteres correspondientes, las cuales hay que desarrollar activamente, para luego poder cultivarlas, a través de ir disolviendo las estructuras rígidas que las ocultan, tratando así de ir invirtiendo la relación de fuerzas que en la actualidad nos separan de nuestra Esencia Original, y que nos mantiene bajo la compulsividad mecánica del carácter que da origen al sufrimiento. En definitiva, se trata de ir transformando el Olvido de Sí en RECUERDO DE SÍ, para poder recuperar la VOLUNTAD DE SER.

Las IDEAS OBJETIVAS son la cualidad del Atributo a través de la cual podemos acercarnos a una percepción de la Realidad Objetiva sin el filtro distorsionante de la fijación propia de nuestro Rasgo principal. Mediante su cultivo podemos llegar a comprender y conocer que cada punto del Eneagrama no representa una visión exclusiva de la vida, sino una específica manera de manifestarse la única Realidad, una “faceta de la Unidad”, y que precisamente por ello la vida es múltiple, variada y rica en todas sus manifestaciones y que REALMENTE ES ÚNICA.

Las VIRTUDES son la cualidad del Atributo que, mediante su cultivo, nos facilita el poder de llegar a relacionarnos libremente con nosotros mismos y con los demás. Trabajar sobre la Virtud es querer lo que uno hace, lo que uno decide; estar en el anhelo de continuar desarrollando todo nuestro potencial como Seres Humanos. Por eso, a partir de aquí, el primer paso es trabajar en el desarrollo de la Virtud, porque la verdad sólo intelectual, sin emoción, está muerta.

El Trabajo en este tercer nivel de Eneagrama se centra en diversas técnicas de meditación y contemplación, así como en las mentaciones. A partir de una primera toma de contacto, de un “reconocimiento” del Atributo que le es propio a cada individuo desde su ubicación en el Eneagrama, se trata de ir cultivándola en la vida cotidiana haciendo “actos virtuosos”, con la clara consciencia de que la virtud voluntaria aún no es Virtud, y con la atención puesta en ir observando y reconociendo los momentos en que espontáneamente emerge. Este es el momento de comenzar la “guerra amorosa contra el ego”.

Convoca: IPETG. Inscripciones en Secretaría. 965 22 81 52

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